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Carta de Sanaa Lathan sobre "Desmelenada"


A raíz del estreno en Netflix de la película "Desmelenada", Sanaa Lathan nos cuenta su experiencia personal (Glamour, sept. 2018) sobre su "hair journey", y no hemos podido disfrutar más. Seguro que todas tenemos algún tipo de experiencia similar, por la que hayamos aprendido a cuidar alguna parte importante de nosotras mismas que no hayamos valorado lo suficiente, como parte fundamental de nuestro crecimiento. En este caso es el pelo afro, símbolo de fuerza e identidad, que guarda mucha historia detrás. Ésta es la experiencia personal de la actriz Sanaa Lathan, pero también iremos dando a conocer la nuestra, y por supuesto, queremos que os desmelenéis y nos deis a conocer la vuestra.


"Fui a colegios privados donde básicamente siempre era "la única negra".  Estaba muy claro que mi pelo era diferente. Mi madre lo ponía en dos pufs para mandarme al colegio, y mis compañeros me miraban y decían "a ver, déjame tocarlo". Desde esa edad tan pequeña, sentí esa otredad. 
A las mujeres negras se les enseña toda su vida que el pelo liso es la culminación de la belleza. Esto se ve en los medios, en los cuentos de hadas - incluso mi madre tenía lo que llamamos el tipo de pelo lacio, pelo europeo. Siempre quise tenerlo así. 
Pero tuve suerte. Al contrario que mi personaje, la madre de Violet, quien aparece como la típica con el cerebro lavado por la sociedad pensando que nuestro pelo al natural es horrible, y necesita ser arreglado para que se vea bonito; mi madre nunca me dijo nada parecido, no me dijo que tenía que alisar mi pelo. De hecho, ella insistía en que mi pelo era bonito tal y como era y siempre me hacía peinados. Eso es algo predominante en nosotras, siempre podemos cambiar nuestro pelo de un día para otro, o de una semana para otra. Me encantaban las "trenzas de diosa", dos trenzas que salen de un lado y se enrollan en la parte superior de la cabeza. Era muy creativa con mis peinados. Hay un cierto orgullo en el hecho de poder divertirte con tu propio pelo, es así como se reconoce que la textura de tu pelo natural te parece bella. 
Por eso he estado muy apegada a esta película y a la historia que cuenta. Violet (la protagonista) es una mujer fuerte, segura, pero siente mucha presión para actuar y verse de una determinada manera. Una de las escenas más poderosas en la película es cuando ella finalmente deja todas esas convicciones fuera y se quita los pájaros de la cabeza. Al principio, cuando me sugirieron que me rapase la cabeza para la escena, yo estaba en plan "¡ni de coña!". Comencé a investigar y vi que habían pelucas calvas de material protésico que podían parecer reales. Pensé que sólo tendríamos que invertir en una buena de esas. Pero, una vez que comencé a implicarme con mi personaje, a consagrarme con Violet, me di cuenta que realmente iba a necesitar raparme la cabeza para honorar tanto a mi personaje como a su historia. Sentí que así iba a ser más poderosa. Así que lo hice, me rapé el pelo delante de la cámara.
Fue una locura porque obviamente solo teníamos una oportunidad para hacerlo, así que dos días antes de grabar la escena, ensayamos con una peluca. Nunca había usado una peluca antes, y fue todo un viaje porque las horquillas se enredaban en ella. Yo estaba asustada de pensar que así de mal pudiera salir la escena. Pero finalmente encontramos la manera de ensayar con la peluca, y para el día de grabación no nos quedaba más que esperar lo mejor. No hice mucha más preparación para ese día porque quería que pasara lo que tenía que pasar. Pero me sorprendió la montaña rusa de emociones que sentí. Los 10 minutos completos me parecieron una experiencia entera fuera del cuerpo. Más tarde, cuando subí una foto del resultado, no me podía creer el acogimiento. Estoy segura que casi todos mis ex me contactaron preguntándome si podían pasarse y acariciarme la cabeza. Definitivamente no me esperaba que tuviera ese poderío. 

El cambio también afectó a mi estilo. En pantalla, Violet llevaba sus potentes vestidos. Pero en mi vida personal, cuando salgo y eso, soy la típica chica sin maquillaje y sudadera. Y al principio, con la cabeza rapada, me sentía como un chico, así que comencé a vestir de forma más femenina. Y cuando salía por la noche, siempre sentía como si debiera ir un poco más sexy de lo normal. Más maquillaje, para resaltar mi lado afeminado, y no voy a mentir, también quizá con un poco más de escote. 
Eso es lo absurdo de todo esto, incluso después de todo, sé que sigo condicionada por los estándares de belleza. Sigo teniendo días en los que no me siento guapa porque no tengo pelo. Sé que no tiene sentido, pero a veces me imagino llevando extensiones, o incluso me planteo ponerme una peluca. En realidad tengo un montón de pelucas en mi armario. Y me dije a mí misma que después de raparme la cabeza para la película, me las pondría todo el rato. Pero ha pasado un año entero, y no las usé ni una vez. Sinceramente, después de 20 años llevando extensiones, pelucas, estoy cansada de ello. Hay libertad en lo que se refiere a abandonarlas, y no sólo hablo de libertad mental, sino también física. Las extensiones, las pelucas, en verdad son incómodas y dan calor. No voy a decir que nunca más las llevaré porque sé que sí. Pero uno de los mensajes principales que quiero transmitir a las mujeres es que: no se trata de que sólo debas llevar tu pelo natural. Lo importante es que sepas, que tu pelo natural es bonito, y debería de ser una opción que siempre tengas presente. 
Lo que realmente espero de esta película es que se queden con que es una película sobre enamorarse de una misma, en este caso, mediante nuestro pelo. Para Violet, la evolución de su pelo representa salir de la zona de confort diseñada por la sociedad, para decidir quien quiere ser en sus propios términos. Y eso es algo que toda mujer debe ser capaz de hacer". 
Ver Tráiler Desmelenada
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1 comentario

  1. Hola a todxs, lectores Taova.

    Debo de reconocer que no conocí esta película hasta que me la recomendaron hace apenas dos semanas.

    Mientras veía la película y tras haber leído este artículo pensaba: “me estáis vendiendo un argumento revolucionario que supone una ruptura contra los cánones de belleza de las mujeres en general, las negras en particular, cuando en realidad no deja de ser la historia de la típica mujer, ‘objetivamente perfecta’, que tiene una relación con un hombre, ‘objetivamente perfecto también’ y este no se quiere comprometer, hasta que finalmente tras la ruptura, se da cuenta de que ha perdido a una mujer maravillosa-.”

    Sin embargo, recibo la frescura del personaje, extraigo la idea de que no es necesario tratar de ocultar nuestro pelo al natural con productos químicos, extensiones o pelucas y empatizo con la transición por la que tenemos que pasar todos los seres humanos, que en determinadas ocasiones implican dejar atrás relaciones, estilos de vida o ideales para poder mostrar al mundo nuestra esencia y belleza.

    Finalizo diciendo que todos sabemos cómo son los estándares de belleza pero !bah!, hace tiempo que dejé de considerarme una mujer estándar.

    Un abrazo!

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