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Ay, Miss Cándida...


Hablemos hoy de nuestra quería aliada y amiga ¡Nuestra vagina! Sí... Esa que de vez en cuando nos da algún que otro susto porque es muy sensible  y propensa a las bacterias.  


Te pica la vulva, te quema, está hinchada... Vas al baño y al mirarte las bragas (todas lo hacemos), te das cuenta de que el flujo tiene una pinta muy rara: es espeso, parece yogurt. Encima, cuando vas a tener relaciones sexuales, tu amiga no está muy por la labor… Duele y al final ¡te toca quedarte a dos velas! Pues entonces, querida amiga: ¡Tienes hongos! Sí, hongos.

Y ahora te preguntarás, ¿cómo han llegado esos hongos hasta ahí? Normalmente estos hongos se traducen en una bacteria llamada Cándida y déjanos decirte que ésta siempre ha estado en tu organismo. Normalmente, este hongo vive en nuestra flora vaginal con otros muchos microorganismos. El problema viene cuando éste crece de un modo excesivo y descontrolado, causando así un desequilibrio en nuestra flora y, finalmente, una infección. Su presencia  puede aumentar debido a:

  • Un sistema inmunitario debilitado 
  • Los antibióticos (de cualquier tipo, ya sean para tratar el acné, las infecciones de garganta o de oído, e incluso los de las infecciones vaginales), ya que pueden matar las bacterias normales en la vagina y permitir que este hongo  crezca
  • La utilización de anticonceptivos hormonales combinados (ya sabes, la píldora, el anillo vaginal, etc…)
  • La diabetes 
  • El exceso de peso
  • El embarazo
  • La ropa interior ajustada hecha de material como nylon o lycra, pues atrapa la humedad y el calor 
  • Las duchas vaginales o lavados frecuentes con sustancias o jabones perfumados… (recuerda que normalmente la vagina se limpia y lubrica sola)
  • El uso de tampones vaginales en los días de escaso sangrado, y/o uso diario de salvaslips

Así que no te preocupes, porque no te “lo ha pasado” tu pareja. No es una enfermedad de transmisión sexual. Además, hay nada en este mundo que no tenga solución, y ésta no será la excepción:

- Si crees  que puedes padecer candidiasis, lo primero que te aconsejamos es acudir a tu ginecólogo. Lo más seguro es que te receten una crema o un supositorio vaginal (esto es un material que te tocará insertarlo en la vagina, donde después se disuelve en su interior).  Con cualquiera de estas  dos opciones te sugerimos que no uses tampones y/o viceversa durante el tratamiento, ya que estos pueden absorber la medicación y hacerla menos efectiva.

- También está la opción de tratar la infección vía oral  a través de una píldora. Existe la posibilidad de adquirir estos medicamentos (menos la píldora) sin receta en cualquier farmacia. Pero, no aconsejamos utilizarlas sin previa consulta médica, y menos, sin diagnóstico claro por parte de un profesional, ya que puede que tengas otro tipo de infección.

Hay ciertos “trucos” para prevenir la aparición de esta infección, y estos se esconden en:
  • La alimentación: los alimentos fermentados  pueden ayudar.  Así que incorpora a tu alimentación alimentos como el yogur, el kéfir, la chucrut, el pan de masa madre, el miso, etc. Y, como no, comer mucha fruta y verdura siempre es bueno y ayuda a tu organismo
  • Evitar las famosas  duchas vaginales
  • La ropa interior de algodón y ropa holgada que permita ventilar la zona.
  • Cambiarte de ropa interior una vez que este húmeda o mojada.


Así que, ya sabes: no te alarmes cuando notes a cándida merodeando por ahí... y no te preocupes, pues es algo normal y todas lo sufrimos alguna vez.
Rebeca Nguissani
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