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Entrevistamos a Esther Nguema


Si por algo ha surgido esta revista es para destacar a mujeres que nos sirvan de inspiración para lograr todo aquello que nos propongamos. Hoy estamos ilusionadas de traer la primera entrevista, realizada a Esther Nguema, una mujer a la que muchas de nosotras seguimos desde hace muchos años. 


Hemos tenido la oportunidad de colarnos en la agenda de la periodista, comunicadora y coach especializada en relaciones de pareja, para hablar de empoderamiento femenino. A lo largo de esta entrevista Esther nos da las pistas de lo que ha aprendido en el camino: el saber encontrarse a una misma en los diferentes ámbitos de la vida, tanto en el plano profesional, como en lo personal y emocional; así como el entender que el desconsuelo también inspira, a pesar de que el camino no siempre sea recto y liso. Sin miedos, con total libertad y con la sencillez que le caracteriza, nos cuenta aspectos de su vida a partir de 10 preguntas que le realizamos, desde la admiración, el respeto y el cariño.

Queremos saber un poco más de ti: mujer afrodescendiente, periodista, coach emocional… Todo en una sola persona. Cuéntanos, ¿Por qué esta profesión? 

El periodismo me da la oportunidad de conectar con mi pasión esencial que es comunicar, y me permite contar historias entrevistando tanto a personas anónimas como famosas. 

Comencé a trabajar hace casi veinte años, porque tenía el anhelo de denunciar injusticias... y muchas veces cumplí este sueño. El oficio exige una gran responsabilidad que hay que asumir y no siempre logramos ese objetivo básico. 

Trabajar en programas de actualidad implica redactar y montar los vídeos muy rápido, localizar a entrevistados en cualquier parte del mundo, hacer directos y colaborar estrechamente con tu equipo. La velocidad que exige la profesión me ha enseñado a mantener la concentración en situaciones de máximo estrés.

Ahora soy una periodista más enfocada al mundo del crecimiento personal, que disfruta ayudando a otras personas a través de mi segunda profesión como coach. He heredado de mi madre la vocación de enseñar. Disfruto mucho dando clases de comunicación a estudiantes de periodismo, a figuras públicas y a otros profesionales que quieren mejorar su oratoria. Cuando las personas aprenden a brillar yo vibro.

Al ser una periodista mujer y racializada, ¿sientes que te has tenido que enfrentar a retos o derribar más muros que otros que están dentro del sector? 

En absoluto. Si algún jefe o compañero de redacción me ha rechazado por ser negra, yo desde luego no me he enterado. Y nunca he ido a una entrevista de trabajo pensando que no les voy a gustar por mis rasgos. Si vas con miedo o a la defensiva, te debilitas. Ni de coña dejo que los límites mentales de otros afecten mi consideración como profesional. 

El racismo es ignorancia y falta de amor. Cada vez que condenas al otro te separas de ti mismo. Es una losa muy grande eso de ser racista, xenófobo, homófobo… y genera mucho daño a las personas que atacas o rechazas. 

Algunas veces me han insultado por la calle por ser negra y claro que duele, pero mi fuerza está  en el vínculo y admiración que siento por mis raíces y en saber, que el ser humano es todavía muy inconsciente.

Muchas de nosotras nos sentimos frustradas porque hemos estudiado, pero a pesar de tener nuestros títulos, saber hablar idiomas, etc, no encontramos la oportunidad de desarrollarnos en lo que nos hemos formado. Nos puedes contar cómo fue tu primera experiencia laboral: cuál fue tu primer trabajo, cómo llegaste hasta donde estás... 

Durante la carrera de periodismo trabajé puntualmente como modelo de figuración y fotografía, fui camarera unos meses y cuidé un par de veces a los niños de una vecina, porque quería pagarme mis caprichos. Dejé todo esto rápido, ya que en segundo de periodismo empecé a realizar prácticas. Tenía muy claro que la carrera no me enseñaría a ejercer, así que me enfoque en aprender el oficio. En cuarto de periodismo logré mi primer contrato fijo. 

Puedo decir que empecé desde abajo, lo que me ha permitido valorar cada oportunidad. La primera vez que trabajé en televisión fue en la tele del barrio de Vallecas y al poco tiempo comencé en la Televisión del Corredor del Henares. Eran canales locales muy modestos, pero esas experiencias me enseñaron a buscarme la vida. De ahí pasé a trabajar en cadenas autonómicas. Yo era la típica enamorada del periodismo, que visualiza sus sueños y como una hormiguita va a por ellos. Años después terminé en cadenas nacionales como TVE, Antena3 y Telecinco. Yo no creo en los imposibles y cuando aspiro a algo, no soy tacaña con mis sueños. 

Pensamos que tenemos que sufrir mucho para conseguir nuestras metas y eso no es cierto. Los valores que marcan la diferencia de cualquier proyecto son la pasión, la creatividad y la autenticidad. No tienes que buscar fuera lo que ya está en ti.




¿Te costó mucho encontrarte profesionalmente, es decir, saber a lo que realmente te querías dedicar?; ¿Cómo motivarías a la gente que está tratando de hacerlo?

Yo fui muy buena estudiante pero bastante rebelde y en ocasiones algo descarada. Mis padres me regalaron una grabadora y me dediqué a preguntar a las monjas de mi colegio cuestiones como: “¿Qué opina del aborto?, ¿por qué dice usted que masturbarse es egoísta? o ¿por qué no acepta a las parejas homosexuales?”. Como te puedes imaginar, a mis queridas monjas además de crisparles los nervios, no les has extrañado verme después con un micrófono en la mano. Además, siendo una cría sabía escribir muy bien, así que a nadie de mi entorno le sorprendió que quisiera ser periodista. 

A los nuevos estudiantes de periodismo les diría que es una carrera de fondo. Si quieres dedicarte a tu pasión, no pierdas mucho tiempo hablando de las dificultades. Quejarse en exceso resta energía y te aleja de los sueños.

 Si no tienes claro lo que te gusta, son buenas pistas recordar lo que adorabas hacer de pequeña o aquello que se te daba fenomenal. Puedes aprovechar también la época de incertidumbre para vivir en otros países o viajar por el mundo. La vida te indicará cual es tu vocación cuando cese el ruido de tu mente, que no deja que te escuches.

Aparte de tus apariciones en TV, te hemos visto presentando festivales como el de Conciencia Afro de este año. Nos llama la atención lo bien que te expresas en público. Y sabemos que se puede nacer con esa habilidad, pero muchas veces hay que practicarla para mejorarla. ¿Qué nos aconsejarías para desarrollar esta destreza y aprovecharla para nuestra vida diaria o profesional?. Desde tu perspectiva, ¿cómo podemos derribar esos miedos que nos abruman a la hora de hablar en público?

Es importante saber muy bien la información que manejas y documentarte ampliamente, para luego permitirte el lujo de improvisar como te dé la gana. Si te falta tiempo para preparar tu intervención, aprende las ideas principales.

Hay ciertos hábitos que es mejor corregir como posturas o formas de expresión. Yo, por ejemplo, tengo tendencia a hablar muy rápido, pero he aprendido a elegir no hacerlo. Y si usas muletillas no pasa nada, siempre que sean acordes a tu forma de ser y no fruto de los nervios o de la inercia. 

Hay ejercicios de respiración y relajación corporal que en general ayudan a atravesar con éxito los miedos. Otra parte fundamental, es localizar los pensamientos boicot y desármalos, lo cual es muy poderoso.

Tenemos lectoras de todas las edades y queremos que les des un consejo. Por ello, si tuvieras que volver al pasado: ¿Qué le dirías a tu yo de 15 años?; ¿Qué consejos le darías para superar sus inseguridades como niña que está pasando a ser mujer y se enfrenta a grandes retos?

A mi yo de 15 años le diría: “Mostrarte vulnerable no es ser débil, todo lo contrario, porque la verdadera fuerza nace de ser capaz de quererte tal cual eres y en todas tus circunstancias. Si rechazas una parte de ti, sólo te debilitas. Tu singularidad es el regalo más increíble que puedes dar a este mundo”. 

A las adolescentes les diría: “No te creas esa bobada de que un chico te completa o que tienes que dejar de ser tú misma para ser amada. Si no te aceptas como eres, serás una esclava de las opiniones de los demás. ¿Acaso contaron con tu voto cuando unos desconocidos decidieron las medidas de la mujer perfecta?”.

Una de las razones por las que nace Taova es para crear una comunidad de mujeres que se sientan seguras de sí mismas y así destacar el empoderamiento femenino, ya que sabemos que somos capaces de todo. Te vemos como una mujer muy segura. ¿Nos puedes dar algún secreto para potenciar el amor propio, la seguridad y la confianza como mujer?

Yo sigo trabajando mi autoestima todos los días, porque son muchos los pensamientos destructivos que nos acompañan cotidianamente. La clave es aprender a dejar de juzgarte con desprecio, tanto con el pensamiento como con la palabra. Cada vez que te echas basura consolidas tu inseguridad. Empieza hoy a hablar bien de ti. Esto no significa que obvies los comportamientos que te hacen daño, pero puedes trabajar con ellos sin necesidad de flagelarte.

Cuando aprendas a conocerte descubrirás que hay algunas voces críticas, que en realidad escuchaste a otras personas. Detéctalas y no las hagas tuyas. Para la autoestima, es importante ser amorosa contigo misma en tus momentos más bajos. Trátate como a tu mejor amiga.

En las conferencias siempre insisto en que todos, sin excepción, tenemos luces y sombras. Rechazar tu brillo o emociones como la rabia, la tristeza o sentimientos complejos como la envidia o los celos, es renegar de tu lado humano, y eso es completamente antinatural. No necesitas ser perfecta, porque ya lo eres. 

Como bien sabes Taova está en sus comienzos y nosotras vamos aprendiendo cosas nuevas día tras día. Por ello te pedimos que nos des 3 recomendaciones de Do's y Dont's, sobre cosas que deberíamos o no hacer como redactoras de una revista.

Hablaré más como lectora que como periodista. Sí a los artículos que se atreven a profundizar sobre temas tabú o noticias controvertidas. Sí a las entrevistas a personas inspiradoras. Sí a atreverse a buscar formas innovadoras de llegar al público.

No escribáis sin estar previamente bien documentadas, pero tampoco os limitéis queriendo ser perfectas. 

A parte de ser periodista, sabemos que eres también coach especializada en relaciones de pareja, como respuesta a vivencias personales. Y nos gustaría que nos aconsejaras: ¿Qué elementos nos deben encender la luz de alarma si estamos en una relación tóxica? Y después de identificarlo, ¿cómo podemos salir de ella?

El mejor termómetro para medir si estás en una relación tormentosa es tu propio sufrimiento. Si sientes que la rabia, la tristeza o la ansiedad se han convertido en tus compañeros de viaje habituales, busca ayuda y si no hay cambio de hábitos, despediros en paz.

Si la persona con la que estás no pone energía en solucionar los problemas de pareja, no pierdas tu tiempo. 

Si solo sientes apatía o indiferencia por él o ella, afronta tu miedo a la soledad y suelta a esa persona.

Si tienes síntomas de dependencia emocional corta esa relación, porque los yonkis no se curan abrazados a su droga.

Si no respeta lo que amas, como pueden ser tu familia, tus hijos, tu trabajo, tus pasiones…  Confronta la situación y si esto se perpetúa, no permitas que nadie te reste.

Obvia decir que, si te golpea o te maltrata psicológicamente, no esperes ni un minuto para pedir ayuda y salir de ahí.

Para dejar una relación nociva debes realizar un trabajo de gestión emocional, de autoestima y de entrenamiento de tu voluntad. El trabajo para soltar una relación tormentosa es complejo, pero cuando te liberas recuperas tu vida. 

Ahora nos alejamos de tu lado profesional y queremos conocer más de tu vida diaria. En Taova, estamos en búsqueda constante de consejos y recomendaciones para llevar una vida más saludable. Cuéntanos las claves de tu estilo de vida: ¿qué comes?; ¿tienes alguna rutina de mañana?; ¿Practicas algún deporte?; ¿Sigues algún cuidado especial para el pelo, la piel o el cuerpo?

He tenido momentos de mucha disciplina y otras épocas en las que me he descuidado, pero por lo general tengo mis rituales. Cuando me despierto agradezco al Universo los dones que tengo y las experiencias vividas. Luego suelo beber un zumo de limón con agua y bicarbonato. Después dedico mi tiempo a la meditación, como practicar Mindfulness, Meditación Vipassana, o recurrir a frases potenciadoras.

Todas las semanas procuro practicar Biodanza, o algo más cañero, como las meditaciones activas de Osho o voy al gimnasio a sudar con la profesora de Zumba. 

Me gusta llenarme de información valiosa y relajarme. Adoro pasear por la naturaleza y nutrirme con libros y conferencias interesantes. Si veo algún programa de televisión basura me lo disfruto, pero procuro no habituarme a ello. 

Respecto a la comida, no abuso de los dulces ya que me encantan, evito los platos precocinados o excederme con la carne roja, porque cada vez me apetece menos. Bebo alcohol esporádicamente. 

Si veo mi exigencia por hacer siempre lo adecuado para cuidarme, aflojo y acepto que no siempre se puede estar al cien por cien. Los viejos hábitos están a la que salta para engancharte y estar en guerra contigo misma, no es la solución.

Sabemos que eres una mujer viajera, y próximamente en la revista, abriremos nuestra sección de “Viajes”. ¿Has viajado alguna vez sola? 

Me gusta viajar con amigas, pero casi siempre viajo en solitario. Es una de las experiencias más profundas, fascinantes y constructivas de mi vida.




¿Con qué te quedas de viajar sola?, ¿qué cosas descubres durante el viaje?; ¿Conociste una parte de ti que anteriormente no habías visto?


Ante un espectáculo natural o un monumento magnífico no necesitas compañero de viaje al lado. Estás tú y el desierto del Sáhara, tú y el volcán de Etiopía, tú y las cascadas de Iguazú, tú y el Amazonas… ¡es brutal! 

Cuando viajas sola aprendes a dejar de controlar tanto, porque ves más claro la importancia de confiar en la vida y entiendes que todo es un aprendizaje. En estos viajes siento una libertad inmensa y resuelvo cualquier dificultad, confirmando una y otra vez la extraordinaria capacidad del ser humano. 

He observado que la intuición se agudiza, por ejemplo, en Venezuela conocí a un guía local aparentemente muy amable, pero una alarma interna me gritó: “¡aléjate de él!” …y eso hice. Después me enteré de que ese hombre había violado a varias turistas. Escucha tu voz interna… ella sabe. 



En Taova, estamos cada vez más sensibilizadas con el planeta y sabemos que necesita de nuestra ayuda. ¿Eres una persona eco-concienciada? Si es así, cuál es tu mayor consejo para hacer de este planeta un lugar más sostenible.

No me considero una persona eco-concienciada en sentido estricto. Sí tengo hábitos muy integrados de respeto al Medio Ambiente, que sigo en mi día a día, y reconozco que despotrico un poco cuando veo basura tirada en la naturaleza.

Para convertir el planeta en un lugar más sostenible es importante poner atención en pequeños gestos cotidianos y mantener una actitud de agradecimiento con la Naturaleza, ya que no puedes cuidar aquello que previamente no valoras.




Y para terminar... 10 preguntas rápidas

1 Comida favorita
El arroz con pollo de mi abuela


2 Para viajar, un destino
Indonesia


3 Alguien que te inspire
Las mujeres valientes en contextos de opresión que se han atrevido a rebelarse

4 ¿Qué vislumbras en el horizonte?
Sueños cumplidos


5 ¿Eres de las que piden perdón o de las que piden permiso?
Pido perdón


6 Prenda de ropa favorita 
Sandalias planas


7 Un libro
El poder del ahora” de Eckhart Tolle

8 Una canción
Natural Mystic” de Bob Marley


9 Hobbie favorito
Viajar


10 ¿Qué no puede faltar en tu bolso? 
Las llaves 


Gracias por inspirarnos, Esther💕
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2 comentarios

  1. Me ha encantado lo que has dicho y la forma de decirlo

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  2. Me ha encantado la entrevista eres grande Esther y grande también jennifer! Me habéis aportado el favor y el poder de sentirme indentificada y seguir luchando

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