Magazine

Talla XXXL



Siempre he estado gorda, de verdad. 



Al parecer cuando nací lo hice por debajo del peso medio, por eso, como medida preventiva y sirviéndose como método para garantizar que tuviera una salud de hierro, mi madre y los pediatras que me atendían, decidieron empezar a darme vitaminas que hacían la función de complemento alimenticio. "No sé en qué momento"... -me dice siempre mi madre entre risas-. Pero bromas aparte. Nunca me he tomado mi peso como ningún drama. Me explico: la salud es importante para mí, como tantas otras cosas. 




Me gusta pensar que tengo tanto carisma que hace que la gente vea más allá de mi peso; y esa idea, junto con el hecho de haber crecido debajo del techo de una madre que refuerza a diario mi autoestima, trasmitiéndome desde la infancia la filosofía de “pisa fuerte, que tus pasos llegarán tan lejos como te propongas”, me ha servido para poder complementar desde niña mi amor por la comida con la valoración y estimación de mí misma y de mi propio cuerpo. 




El hecho es que, a mí, como persona gorda, todavía hay veces que siento que indirectamente se me priva del derecho de poder elegir ropa. Nunca me he considerado adicta a la moda, y reconozco que ahora que empiezo a encaminarme en mi trayectoria profesional tengo que forzarme para “estar al día” en las tendencias. Sin embargo, he de decir que tiendas tan conocidas y tan accesibles al bolsillo de muchas como Zara, Bershka o Stradivarius hacen que me sienta excluida y lejos de poder compaginar mi imagen de persona gorda con una mujer con gusto por la moda. Por eso agradezco enormemente el hecho de encontrar marcas accesibles a mi bolsillo que me permitan poder compaginar mi vida y personalidad versátil y camaleónica, con outfits acordes a las distintas situaciones cotidianas que se presentan.



¡Por una moda accesible para todas!


Evelyn Sam
SHARE:

No hay comentarios

Publicar un comentario

Blogger Template Created by pipdig